El infierno según Juanjo Martínez Cánovas

La Ermita de San Roque en Fuente Álamo (Murcia) es el escenario elegido por Juanjo Martínez Cánovas (Murcia – 1980) para mostrar un nuevo proyecto: su particular visión de ese lugar mental y moral llamado Infierno. Desde una perspectiva política comprometida y una responsabilidad social interiorizada, el artista recrea un tártaro vacío, deshabitado en el que sus habitantes demoniacos se han mudado aquí y ahora, en el presente, a la tierra.

La muestra se articula en torno a una pieza hegemónica que a modo de gran tríptico infernal dialoga con siete pequeñas tablas por las que transitan la Avaricia, la Ira, la Soberbia, la Pereza, la Lujuria, la Envidia y la Gula. Acompañan al discurso tres tablas alegóricas y tres dibujos de personajes fantásticos, que se sitúan como antecedentes del proyecto. Su interés radica fundamentalmente en la capacidad para poner de manifiesto el punto de origen de la idea y el lugar al cual el artista ha conseguido llegar.